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Entradas

El Amortizado

  Ese atardecer el sol había tardado mas en caer ý el cielo se teñía casi de un rojo sangre. Era un preludio de la desgracia que llegaría con la luna llena, no como una casualidad o influencia de astro. Si como como un rito organizado, nada de lo que se hacían era casual, cada símbolo, cada fecha, eran cuidadosamente elegidos. El hasta hace unas semanas jefe absoluto del gobierno se mostraba silencioso y taciturno entre los más íntimos. Sus apariciones públicas hace tiempo que habían menguado hasta casi desaparecer. Su actividad con los ministros, a cual mas incapaz, se diluía.  Su influencia en las decisiones importantes eran cosas del pasado, aunque en realidad mas que decidir había  obedecido los lineamientos. Pero El se había creído el rol, por años creyó que era intocable. Incluso  poderoso mientras amontonaba dólares en cuentas corrientes que hoy mágicamente se habían esfumado. En los edificios estatales sin embargo la actividad tenia el frenesí que no tuvo su ...
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El genocidio expuesto

Que es la ciencia si no observar, investigar, experimentar, contrastar, debatir.  Quienes hacen eso, son científicos.  Algo que no  han sido estos últimos cinco años muchos de los autoproclamados y designados por los medios como científicos. Convertidos sólo en repetidores de las órdenes de organismos supra estatales o colegios médicos que responden a intereses  económicos y/o políticos. Sin cuestionar absolutamente nada. Siete horas treinta minutos duró la exposición titulada “ ¿Qué tienen las vacunas COVID ?”  Demasiado tiempo para los ciudadanos y periodistas repetidores.  Demasiado resumido para los que tienen ganas de conocimiento, una síntesis de síntesis para resumir estos últimos cinco años de luchas, difusión y aguantar persecuciones al mejor estilo nazi. Poco tiempo para exponer cientos de estudios del último siglo. Aún así todos los temas han quedado sobre la mesa, e innumerables ramas se bifurcan para  investigar, han quedado nombradas y su...

El Reino del Fuego

  Había perdido la cuenta de los whiskies que había tomado en la taberna con aquel escocés que acababa de conocer, cuando me llevó casi a rastras a un lugar donde pasarían cosas muy obscuras. Así me dijo, o creí entender en mi mal inglés, mejorado notablemente por el alcohol. —¿Por qué debo acompañarte? —Porque serás testigo de algo que jamás olvidarás, algo que te cambiará para siempre. Te ayudará a entender el mundo, mejor dicho, el reino en el que vives. La bóveda subterránea por donde me condujo no era South Bridge Vaults ni Mary King’s Close, no era un sitio para turistas. Obviamente, era un lugar que solo algunos pocos lugareños podían conocer. No podría llegar a ella hoy si me lo propusiese. Y si me pusieran frente a su entrada, tampoco podría asegurar que fuera visible. Tal vez solo fuera permeable esporádicamente, como el andén 9¾ de la estación de King’s Cross en Londres. Solo para magos. Edimburgo es una ciudad mágica, dotada de una belleza espectral. La Royal Mile es la...

La Defensa de Siracusa y la confusión de Eratosthenes

  Archimedes y la defensa de Siracusa       Capítulo I – El puerto y la garra El sol caía sobre Siracusa como un martillo de bronce. Las piedras del muelle ardían, y hasta las gaviotas parecían tener sed. Yo había pasado la noche en el termopolio de Filón, empapando el gaznate con vino resinoso y escuchando a los marineros exagerar sus hazañas. El aire olía a aceite rancio, pescado viejo y a esa mezcla de especias que sólo en Sicilia sabe a casa y a guerra al mismo tiempo. Caminaba hacia el agua para despejar la cabeza cuando lo vi. Entre los mástiles y las redes colgantes, Archimedes estaba allí, no como el filósofo distraído que garabateaba círculos en la arena, sino como un general romano —ironía amarga—, con la túnica recogida y la voz cortando el aire. —¡No, no, no! —tronó—. Esa viga va allí, no aquí. Si el brazo no se alinea con el eje, cuando sueltes la cuerda reventará y nos matará a todos antes de que lo haga el cónsul. ¡Tú! —me señaló sin mirarme—. Sí, tú, ...